ESOS LOCOS FURIOSOS INCREÍBLES
"Llegan apresurados y nunca dicen para qué ni de dónde proceden,
y enseguida te piden dos mil francos
que casi siempre te han de devolver.
O te quitan la toalla sin respeto cuando te estás duchando,
se ponen la colonia, los polvos, el masaje, la loción de tu novio o de tu hija.
Te arrastran a lugares espantosos o bellos y ni siquiera piden tu opinión,
y beben prodigiosamente.
Se ponen a cantar en cualquier parte o arman la del gran dios en un bar miserable.
Y por motivos nimios siempre avasallan.
Te compran un sombrero o unas flores,
y un día salen al galope quizá hacia los infiernos, qué desastre.
Señora, caballero, muchachita asustada, militante de un partido ecologista:
si se tropieza usted con uno de esos locos furiosos increíbles,
no le deje escapar, llévelo a casa.
Son tiernos como niños, a veces tienen frío,
quién sabe si es porque les han pegado duro.
Duermen poco, se lavan todo el rato y son muy besucones y mirones,
pero cuidan los libros, sacan todas las noches el cubo de basura a la escalera
y están sólo pendientes de tener siempre un cenicero al lado.
Tienen por fin el gran inconveniente:
se van, mas vuelven pronto.
Duran toda la vida.
Esos que le leyeron pero no le entendían,
esos que siempre andaban tomando apuntes mudos
mas que desde hoy se creen que fueron sus discípulos
y han de emplear su nombre para reafirmarse,
deberían saber que además de maestro y además de poeta
este hombre fue en vida un marginado auténtico
que odiaba los rituales y despreciaba los mitos,
un solitario erguido entre la muchedumbre de estupidez unánime
que ahora y sin su permiso querrá mitificarle. "
José A. Goytisolo
¿arte?
Hace 16 años

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